Ahorrar, planificar, prevenir y disfrutar suenan hoy como palabras utópicas para la gran mayoría de los argentinos. Cortar el círculo vicioso del consumismo, de las deudas y de los problemas para llegar a fin de mes es, seguramente, un deseo que muchos pidieron al brindar en los primeros minutos del naciente 2012.
A continuación, algunos tips que te pueden ayudar a lograrlo.
Tip 1: Abandonar el consumismo vacío.
Con frecuencia, en un intento por sentirse más felices y prósperas, las personas con trabajos insatisfactorios terminan gastando más dinero y ahorrando menos. Muchas adquieren bienes materiales a modo de terapia, para paliar el estrés y la insatisfacción. Un coche de 20 mil dólares se puede adquirir compulsivamente como recompensa por tener que lidiar con un jefe demandante y un empleo aburrido.
Comprar regalos terapéuticos caros tal vez levante el ánimo de las personas temporalmente, sin embargo, esta conducta es engañosa ya que las deja atrapadas en empleos que detestan. Al no hallar disfrute ni satisfacción en el trabajo, acaban viendo el dinero y los bienes materiales no sólo como una evasión sino como un intento de dar significado a su vida.
Comprar regalos terapéuticos caros tal vez levante el ánimo de las personas temporalmente, pero es una conducta engañosa ya que las deja atrapadas en empleos que detestan
Tip 2: Ser realista en cuanto a tus metas de ahorro.
Cada persona puede tener un objetivo distinto de ahorro, conforme a su ingresos y a sus metas financieras. Pero es de vital importancia saber adónde se quiere llegar para, luego, poder evaluar si las acciones tomadas fueron las acertadas.
El primer objetivo es el 10% de los ingresos mensuales. Luego este porcentaje debe ir subiendo paulatinamente. Para poder lograrlo no se debe obviar un tema que parece menor, pero que no lo es: cómo se consideran los ingresos extraordinarios o no esperados (herencia, aumento de sueldo, bono extra, regalos monetarios, etc.).
Una posibilidad es multiplicar por dos (o incluso por tres) el porcentaje de la meta de ahorro de los ingresos regulares para con los extraordinarios. Por ejemplo: si la meta de una persona es ahorrar el 20% de su sueldo, entonces debe ahorrar por lo menos el 40% de cada ingreso extraordinarios que reciba.
El “auto boicot” más común tiene que ver con establecer metas inalcanzables (por ejemplo: a partir del mes que viene voy a ahorrar el 60% de mis ingresos ) para luego frustrarse pronto y volver al gasto irresponsable y desenfrenado.
Tip 3: Reducir el gasto con tarjetas y descubiertos bancarios.
Aquellas personas que no pueden ahorrar, a pesar de tener un ingreso medio/alto, suelen sentir que hay un “agujero” por donde se escapa el dinero. Y ese agujero es muy probable que se encuentre en la tarjeta de crédito o en los descubiertos bancarios.
Pagar el mínimo de la tarjeta, comprar ropa o electrodoméstico en cuotas o tener un descubierto bancario significa pagar intereses muy altos todos los meses.
Al eliminar estos hábitos se puede pensar que “interés no pagado es dinero ahorrado”, y los resultados suelen ser muy rápidos.
Tip 4: Estar siempre atento a promociones y descuentos.
Las empresas usualmente están dispuestas a bajar sus precios si pueden conseguir cierto volumen de ventas, ésto se materializa en descuentos en supermercados, así como en promociones en restaurantes y shoppings.
El “auto boicot” más común es establecer metas inalcanzables para luego frustrarse pronto y volver al gasto irresponsable y desenfrenado
Aprovechar estos descuentos significa organizarse como para poder realizar las compras en esos momentos provechosos, no ir y comprar cosas que no se necesitan cuando se enteran que existe una promoción. A fin de mes, los ahorros por esta mejor organización de las compras puede ser un número interesante.
Tip 5: Llevar un control escrito de los gastos.
¿Se imaginan el caos que sería la vida si todo el mundo estuviera registrando cada gasto que hace? Pero pensar que este consejo va en esa dirección es demasiado simplista: hay personas que ahorran en forma natural y otras (muchas otras) que tienen serios problemas para hacerlo.
Para aquellos que sienten que ahorrar les cuesta mucho o que directamente nunca lograron, comenzar a anotar todos y cada uno de los gastos es un primer paso que hay dar para modificar los hábitos.
Esto puede resultar molesto y aburrido, pero no hay que tomarlo como algo que será así para siempre: una vez que se consiguen los objetivos de ahorro, el comportamiento financiero habrá cambiado de manera natural y esta contabilidad ya no será necesaria.
Tip 6: Clasificar e individualizar los gastos.
Anotar los gastos es el primer paso hacia un objetivo intermedio superador que posee dos escalones consecutivos: entender en qué se va el dinero todos los meses y transformar los gastos innecesarios en ahorro.
Las clasificaciones pueden ser tantas y tan variadas como el interesado quiera, pero la base es siempre poder separar entre los gastos necesarios y los gastos innecesarios, y para ello hay que ser totalmente honesto en cuanto a aquellos egresos que se realizan cotidianamente pero que no reportan satisfacción duradera.
Para ello es útil reflexionar sobre las motivaciones propias de consumo, por supuesto resistir la presión de una sociedad que estimula al gasto permanente y hasta buscar caminos alternativos para reducir la ansiedad (principal responsable de los gastos superfluos o compulsivos).
Una vez que hayas separado los gastos necesarios de los innecesarios, habrás dado el primer paso importante: ya sabrás el mínimo mensual a ahorrar por mes, que es el total de los gastos a eliminar.
Anotar los gastos es el primer paso hacia dos objetivos intermedios superadores: entender en qué se va el dinero todos los meses y transformar los gastos innecesarios en ahorro
Tip 7: Adquirir habilidades en el manejo monetario.
Existen ciertos comportamientos que distinguen a una persona con habilidad para manejar el dinero de otra que no la tiene. Planificar los gastos con tiempo es una de esas habilidades, pues, como sucede cuando compramos un pasaje de avión con mucha antelación, los precios suelen bajar sensiblemente.
Otro comportamiento tiene que ver con pedir y esperar descuentos en lo que se compra. Nunca se sabe cuál es la motivación que hay atrás del vendedor y hasta donde está dispuesto a bajar de precio sus productos.
Por último, la gente adinerada suele revisar los comprobantes de los gastos en busca de posibles errores (como sobrefacturaciones) que atenten contra su dinero. Esto lo llevan a cabo desde la compra de bienes importantes hasta la cuenta del restaurante.
Tip 8: Nadar contra la corriente.
Muchas veces, lo que es bueno para la mayoría no es bueno para uno. El modelo económico actual está basada en gran parte en el consumo interno, y para mantener el ritmo de crecimiento se busca que la gente compre hasta lo que no necesita, todo en cómodas cuotas. La amenaza de la inflación hace que muchos piensen que la única opción posible pasa por sacarse de encima los pesos.
Los resultados extraordinarios se consiguen nadando contra la corriente, lo que en este caso significa creer, primero, que es posible ahorrar para luego salirse de la “enfermedad” consumista que ataca incluso a familiares y amigos cercanos.
Conclusión:
Muchos analistas creen que la inflación disminuirá su avance este año, en parte gracias a la crisis de la eurozona y la caída en la demanda interna que traerá aparejada el ajuste implementado. Y aunque este escenario finalmente no se materialice, sabemos que la inflación no durará por siempre.
Comenzar desde ahora con metas de ahorro con decisión y firmeza pude ser sin dudas una jugada que agregue riqueza a tu patrimonio y al manejo de tus finanzas personales en un futuro inmediato..